CAPITANES CON QUIEN TODOS QUIEREN NAVEGAR (4)
ANILLOS DE ALAMBRE
En las sombras de la noche el Capitán Tuco camino por la marina rumbo al Achille. El Clásico velero de madera se mecía majestuosamente en su amarra de San Fernando. El Capitán Tuco abordó la nave y se introdujo en la cabina. En ella ya estaban Angel y Gabriel que empezaban a abandonar sus cuchetas. En el camarote de proa se oían unas suaves voces femeninas. Eran Gabriela y Cyntia que ya estaban a toda marcha ordenando sus elementos de dormir. Esta era la situación a bordo cuando se escuchó un “Holaaaa!” y unos golpes en la popa. Tuco gritó “Subí Gijena!!” y luego de escuchar unas maniobras y un bolso que se aplomaba en el Cockpit apareció en la escotilla del velero la figura de un joven flaco y barbudo muy sonriente que dijo “Hola gente… ¿ya estamos todos?”. Tuco respondió “Faltan solo los nuevos invitados… el pelado amigo de Angel y la Colorada amiga de Cyntia”. A todo esto ya Gigena, como todos lo llamaban había ingresado a la cabina y saludado a todo el mundo. Cinco minutos después se escucho una voz de mujer que desde la marina tiro “Buenos días ¿hay gente a bordo?”, Cyntia respondió “Subí Patricia!!” y así llego a bordo “la Colorada” llamada de este modo por su cabello rojo natural. Besos, presentación de los muchachos y de Gabriela y la

