Publicado en la Revista Timoneles de Argentina.
Comunicaciones:
EL GRAN DILEMA: RADIO O TELEFONO José Rothman
¿Que conviene a la hora de comunicar desde nuestra embarcación? ¿La radio (VHF O BLU) o un teléfono celular o Satelital? Tal vez algunas reflexiones e informaciones nos permitan hacer una mejor elección, y porque no, estar mejor y con mayor seguridad a bordo de nuestro barco.
Varadura en el Atlántico
En circunstancia en que se corría una regata del circuito Atlántico una de las embarcaciones al tomar un rumbo estudiado –ignorando que una tormenta días antes había desplazado un banco de arena casi 800 metros sobre su derrota- le pegó navegando a 12 nudos a dicho banco. Las consecuencias fueron duras: dos tripulantes heridos (uno de ellos con una fractura expuesta de 10 cms de malar) el barco imposibilitado totalmente de zafar por sus propios medios pese a los esfuerzos realizados. Hora la cinco y media de la mañana de un mes frío. Posición a 500 metros de la costa y con olas de tres a cuatro metros.
La primera medida tomada fue emitir un May Day sobre el Canal 16 teniendo respuesta de Prefectura que informó que iniciaba operativo de rescate. Las circunstancias abordo obviamente no eran las mejores y el tripulante fracturado perdía mucha sangre.
Los intentos repetidos por comunicar vía radio nuevamente al tiempo fracasaron. Uno de los tripulantes al que llamaremos Alberto, intentó con los teléfonos disponibles abordo comunicar con el Centro de Emergencias Náuticas de Argentina vía el teléfono 106. Ahí le certificaron el operativo y en segundos le comunicaron con un oficial que dirigía el operativo en el cual y desde dos camionetas con tracción doble cruzaban campos y arenales remolcando grandes semirrigidos para auxiliar a la embarcación. Un doble equipo de buzos de rescate integraba el operativo.
Del dialogo telefónico surgió que se le proporciono a la embarcación la hora de arribo del contingente de rescate a la vez que se le indico que se le escuchaba pero el contingente estaba en rodeado de bosques por lo que no llegaba su radio al velero. El oficial que dirigía el operativo estaba a bordo de dichos vehículos y con el se comunicaba directamente por teléfono Alberto desde el velero varado por puente que le efectuaba el Centro de Emergencias. El velero tenía a este momento 60 grados de escora (razón por la que su VHF no rendía) y habían sido abatido nueve cables de su punto original de varadura.
El resultado dentro de lo ocurrido fue feliz: todos rescatados. Tripulación evacuada, los heridos atendidos medicamente y sin consecuencias posteriores y el barco finalmente zafado de su varadura y remolcado a un puerto Atlántico para su reparación.
La aparición de teléfonos celulares ha significado nuevos hábitos en las personas que en todo el mundo se desplazan de un lado a otro con ellos. Esas personas también, por supuesto, abordan embarcaciones sea por trabajo o placer. Y lo hacen con sus aparatos personales o bien con equipos preparados para operar con satélites obteniendo una comunicación inmediata.
Que pasa en las comunicaciones de abordo cuando pensamos entre teléfono y la radio?
Miremos un poco más la emergencia:
Tanto por teléfono o por radio es vital la posición que tenemos. Nadie nos puede ayudar si no sabemos a donde estamos. En el caso del velero varado se le paso la posición del GPS a PNA al pedir ayuda.
Hoy los teléfonos dotados de GPS pueden ser rastreados. La radio VHF con DSC permite que automáticamente a la emisión de un pedido de auxilio se adose la posición que brinda el GPS interfaceado al equipo de radio.
Si bien la norma de rescate es que las acciones de rescate son hoy día ordenadas y coordinadas en sus medios y modos desde estaciones terrenas ocurre que el llamado telefónico alerta pero no asegura un rescate o ayuda inmediata. La radio por su carácter de pública nos permite que todos escuchen o reciban el llamado y en consecuencia que la ayuda pueda provenir de muy cerca aunque nosotros inicialmente lo ignoremos.
Puede ocurrir que ante una emergencia los teléfonos estén saturados y se pueda ingresar de manera segura y mejor vía radio.
Preferencias de las personas
Lo primero que tenemos que observar es que los teléfonos celulares son preferidos a la hora de comunicar, por muchas personas, en vez de la radio. Tal vez, porque el teléfono es algo habitual que estamos acostumbrados a manejar desde pequeños en la vida diaria. Por el contrario el manejo de una radio es algo “raro” para la mayoría de las personas y ello genera “temor” por el simple desconocimiento. No afecto a usar.
Otro elemento que influye al momento de comunicar es la certeza. En la radio llamamos y no sabemos si nos han de contestar o interferir. En el teléfono hay certeza. De que? De “ocupado, de equivocado, de no atiende o de aquí está”
Diferencias que encontramos
Cuando hablamos de embarcaciones, radio y telefonía debemos diferenciar lo que es navegación costera de navegación intra oceánica. En la primera el Celular colisiona con el VHF. En la segunda ha de encontrarse el BLU con el teléfono satelital.
Una primera diferencia La comunicación telefónica es direccional y privada. A un numero y solo ese corresponsal recibe y escucha. La comunicación radial es en 360 grados y publica. Todos los que estén al alcance de la emisión han de recibir el mensaje y lo escucharan.
El teléfono tiene costos que la radio no tiene. Se trate de un celular o de un teléfono satelital cada llamado se paga. El costo de la radio es equipo y luego costo cero se trate de VHF o BLU.
Generalmente los barcos ya traen su radio por lo que esta incluida la mayoría de las veces en el precio de compra y como un accesorio.
El sistema telefónico “puede caerse”. El único modo que se caiga la radio como sistema es que la estación de radio pierda funcionalidad.
La comunicación tradicional de VHF es susceptible de ser interferida por otro equipo de manera accidental o intencional. El teléfono en condiciones normales no sufre interferencias. Lo mismo ocurre con la Llamada Selectiva Digital.
El teléfono puede no tener cobertura en ciertos tipos de navegaciones a pesar de estar cerca de costa. No ocurre lo mismo con la radio en que bastara que haya alguien en la misma frecuencia y dentro del alcance de equipo para comunicar
Por la Radio, podemos comunicar con otras embarcaciones desconocidas, con costeras o embarcaciones de trabajo aunque no sepamos quien la opera. No ocurre lo mismo con el teléfono. Debe conocer él numero de manera exacta en cada llamado.
Los teléfonos celulares son afectados por salpicaduras y agua. Los equipos de radio son hoy día cada vez más “sumergibles” incluyendo esto a los fijos y portátiles.
Igualdades que encontramos
Cada sistema tiene una cobertura. Los teléfonos celulares tienen zonas fuera de las cuales no se puede establecer una comunicación. Las radios VHF tienen alcance fuera del cual no nos comunicaremos y los BLU algo similar.-
Los teléfonos celulares son transportables y pueden ser utilizados entre auxiliares y embarcación principal si hay cobertura. Inclusive los provistos de “sistema de aire” reemplazan cómodamente los equipos portátiles de radio
En ambos se necesita conocer “el número” del corresponsal. En el teléfono el “numero de teléfono” y en la radio el “número de canal” en VHF o la frecuencia en BLU en que opera aquel con quien deseamos comunicar
En uno y otro al que llama lo deben atender. Si aquel a quien llamamos no escucha por estar alejado del aparato telefónico o de radio no se ha de establecer la comunicación.
la implementación del sistema de DSC (llamada selectiva digital) asegura no interferencia a un pedido de ayuda dándole características telefónicas a la vez que omnidireccionalidad y publicidad a dicho pedido que ha de ser recibido por quienes tengan igual sistema.
teléfono y radio dependen de una fuente de energía que si no se disponen los convierten en “pisapapeles de transistores”
La conclusión final
Hoy son muchas las embarcaciones en las que sus capitanes hacen uso de radio simultáneamente con telefonía. Según la necesidad y oportunidad operan con una o con otra. Esto tanto en navegación costera como en oceánica.
Teléfono y Radio no se excluyen en la emergencia o en navegación. En realidad se complementan con un solo objetivo: estar comunicados y poder requerir ayuda en el caso de necesitarla. Muchos casos de emergencia o muchas largas navegaciones apelan simultáneamente a ambos sistemas de comunicación de manera exitosa. Ninguno de los sistemas excluye al otro. Se suman y complementan maravillosamente.
Hasta la próxima !