Luces en Navegación

Publicado por la Revista Timoneles, de Argentina.

.

.

 

Comunicándonos con todas las luces

                                                                                           José Rothman

La comunicación se entiende normalmente por radio o telefonía. Sin embargo, la navegación tiene un gran aliado en la iluminación como vehículo y modo de informar,
pedir y coordinar. No solamente las reglamentaciones rigen este tema. También el buen arte y ejercicio de la lógica marinera.

Luces en las Embarcaciones

Una embarcación va navegando en la noche. Su timonel avista una boya que tiene su luz apagada. Ello es contrario a lo que la carta indica. Se acerca a ella a fin de identificarla cabalmente. La ilumina con un reflector de mano. Toma nota de los datos que exhibe la boya y para volcarlos enciende una luz en su mesa de navegación. Toma su equipo de VHF y radia el aviso a la estación costera de la autoridad marítima a cargo del control de boyas para informar la ausencia de señal. Inmediatamente vuelve a cubierta.

La simple descripción de una situación imaginaria. pero repetidamente ocurrida al navegar de noche, nos lleva a plantearnos que ocurre con las luces abordo al momento de navegar y como estas influyen en la comunicación.

Comunicando la posición.
Las luces de navegación nos indican que un barco navega en la noche y además nos comunican por medio de los colores hacia donde ese barco se dirige. Así una luz roja a nuestra proa nos indicará que la nave que vemos nos presenta su babor y nos cruza desde la banda de estribor a babor. Obviamente son nuestras propias luces las que le comunican a otra embarcación el tipo de barco, la posición y como nuestro barco esta presentado a su vista.
Las luces de navegación deben encenderse desde la caída del sol hasta su salida. Igualmente en períodos o situaciones de visibilidad reducida como ser por niebla o fuerte lluvia.
Obviamente las luces exigidas y obligatorias para una embarcación navegando o fondeada difieren según la embarcación que se trate.

                                        


Comunicando el tipo de barco: Según donde estén ubicadas dichas luces también se podrá inferir que tipo de barco es. Si vemos que las luces de navegación están sumamente elevadas se ha de tratar de un velero. Si las luces son bajas podrá tratarse de un velero o de una embarcación a motor. Sin embargo esto no es absoluto ya que la oscuridad y la distancia muchas veces nos presentan situaciones que luego comprobamos no tan exactas ya que previendo que la nave que visualizamos es un velero luego al acercarse podrá convertirse en un barco de porte. Por ello es importante estar atentos hasta el momento de determinar clara y sin dudas que embarcación tenemos a la vista pues de ello deriva la conducta que deberemos mantener en cuanto a rumbo y  posición por nuestra parte.
Dentro del segmento de comunicación por luces también nos encontramos con aquellas embarcaciones de porte que en virtud de sus luces nos han de indicar su eslora. O la situación en que navegan o no.

Comunicando situaciones: La “simple” luz blanca de fondeo es por sí una nueva comunicación de situación. En ciertas embarcaciones las luces nos comunican no solamente la posición y rumbo de la embarcación sino importantes situaciones. Ejemplo es la Draga que con sus luces nos indica por que banda podemos navegar.  Varado, sin gobierno o efectuando un remolque, así como embarcación de pesca en diferentes acciones,  son situaciones que igualmente se comunican por medio de luces en las embarcaciones.  Dentro del parámetro de seguridad toda embarcación puede comunicar a otra con la que se encuentra de vuelta encontrada o en sobrepaso su presencia o contestar la comunicación de otra embarcación con un guiño de luz o una luz sobre sus velas (caso de veleros) amplificando su presencia o bien haciéndose notar hasta en el caso de los botes a remo.

                                                       

La importancia de buenas luminarias: Las luces de navegación deben imperativamente funcionar correctamente y tener los colores e intensidades requeridas por las reglamentaciones. De nada sirve llevar en un velero una luz a tope adonde el verde y el rojo están desteñidos al punto de parecer blanco. Ello es un peligro para cualquiera y por sobre todo para los mismos tripulantes de la embarcación. Al respecto las disposiciones internaciones determinan específicamente la intensidad de las lámparas en las embarcaciones para las luces de navegación. Y en los abordajes es recurrente la “culpa concurrente” entre las embarcaciones.  Luces correctas disminuyen las posibilidades de confusiones en otros timoneles

Comunicando la Posición en Emergencia: Ante una emergencia las luces pueden ser determinantes al momento de comunicar la posición. Un buen reflector o busca huellas ha de permitir señalar a quienes desean localizarnos a donde nos encontramos al permitirnos emitir señales destacadas. Las linternas o busca huellas podrán ser con cable a algun enchufe de la línea de energía del barco o bien autónomas por pilas o baterías. Las ventajas de las autónomas es su posibilidad de traslado hasta un auxiliar inclusive.

                                                     

El disponer de una luz estroboscopia en el tope de palo o cruceta de un barco a motor o de un  velero permite emitir una fuerte señal lumínica para indicar posición. Cabe indicar que esta prohibido el uso de strobos en navegación no así en la señalización de posición en caso de emergencia ya que nadie puede ser penado por dar a conocer su posición en emergencia por el medio que sea.  La ley que debe regir en las señales visuales que hagamos en caso de emergencia ha de ser que las mismas deben ser grandes, brillantes y distintas.
Las luces generadas con reflectores potentes no solamente dan posición si no que pueden convertirse en avisos propiamente en casos de emergencia y bajo situación de tener embaiciones a la vista careciendo de otro tipo de posibilidad de avisos (VHF/bengalas/Celular).
Para ello bastará dirigir el haz hacia donde se encuentran otras embarcaciones generando destellos cortos hacia ellas y tratando de dar la idea de llamado de atención.
La posición en emergencia involucra al hombre al agua. En ese caso el salvavidas o aro salvavidas dotado de la luz automática ha de facilitar ubicar el punto de rescate estimado.
Dentro de las iluminaciones de emergencia no debemos olvidar las bengalas que son iluminaciones pirotécnicas y podrán ser tanto de mano como aéreas y hasta dispositivos personales de bolsillo.                                                        

Luces en el cockpit:  los instrumentos hoy día vienen con sus luces en pantallas.  Al momento de navegar los instrumentos comunican hoy mucho mejor que hace años atrás. Sin embargo la visión del timonel  disminuye ante los estímulos visuales. A la hora de hacer algo en el cockpit es necesaria una buena luz y para ello una luz roja puede ser ideal para no privar de visión al timonel.

                                                 

Luces en pañoles. Podrán ser blancas o rojas en aquellos que contengan los elementos de amarre o fondeos para cuando se realiza maniobra no perjudicar al timonel en su visión.
Un punto importante para aquellos barcos con motor interno es disponer de buenas luces en la caja de motor. De ese modo ante un problema o trabajo a realizar se podrá operar rápido y disminuyendo las posibilidades de errores.

Luces en cabina Muchas veces navegamos en la noche y tenemos tareas dentro de la cabina. Desde consultar la carta, revisar motor y hasta cocinar. Para ello es  necesario disponer de una luz roja que evite encandilar al timonel. Al menos hasta que podamos evitar que la luz fuerte de una bombilla lo afecte.

Luces personales. Cuando hablamos de luces personales hablamos de linternas personales. Ellas son las que con una o dos pilas nos permiten disponer de una iluminación en nuestro bolsillo o en la misma funda de nuestra navaja marinera o cortaplumas. La navegación nocturna nos plantea la hipótesis de caída al agua. En ese sentido es recomendable disponer de una luz strobo tomada al brazo con velcro. La que en caso de ocurrir la desafortunada situación de un hombre al agua genera en el la posibilidad de encender su estroboscópica y ser localizado con eficiencia y mayor rapidez. A estos fines existen luces (dentro de la reglamentación SOLAS) que directamente encienden con el contacto al agua. Y en ciertos salvavidas son de uso imperativamente reglamentario. Hoy la aparición del led en la electrónica  hace modificar substancialmente la disponibilidad de larga vida de energía en poco tamaño y peso en las linternas. Resulta interesante la disponibilidad de linternas (incluso sumergibles) tipo vincha o tipo minero que se colocan con elásticos en la cabeza. Ellas permiten disponer de ambas manos al momento de necesitarlas y además el rayo de luz se dirige automáticamente adonde dirigimos nuestra mirada. Dentro del uso de linternas personales toman entidad las pilas recargables que economizan en gran medida el costo operativo de las mismas. Al hablar de costo operativo en linternas no podemos dejar de mencionar las que (con distintos sistemas) generan su propia electricidad por unos minutos de manera mecánica-electrónica  Hoy el mercado da opciones nuevas y mejores en linternas personales.

Luces de cubierta. Las luces de cubierta generalmente comunican que en la embarcación se están realizando maniobras de algún tipo. Así encontramos la llamada Luz de Spy que situada a medio palo en los veleros ilumina la maniobra de proa y cubierta. Prácticamente en los veleros las luces de cruceta que iluminan hacia abajo cumplen la misma función. Muchos barcos en su arco radar llevan luces de popa que sirven en la maniobra o para alertar a otra embarcación cuando esta dando alcance.

                                                    

Luces en la  Maniobra: Hemos mencionado más arriba las linternas o reflectores con cable o sin ellos. Ellas son vitales en la maniobra. Normalmente muchas embarcaciones a motor disponen de este elemento colocado en altura o bien en la proa y accionado por control remoto. Esto nos plantea que las linternas o reflectores son tan útiles en la emergencia como fuera de ella. Y más de una vez los hemos de utilizar hasta dentro de la misma embarcación.

Luces más allá de la embarcación: Mas allá de la propia embarcación las luces también nos comunican. Las boyas con su luz fija o destellos nos indican una situación o bien el rumbo por el que deberemos preferentemente navegar. Las balizas nos señalan y comunican el acceso a un puerto o bien un accidente geográfico. Los faros son la representación extrema de la comunicación de peligro y accidente geográfico.

Navegación Nocturna: Más allá de las luces con que comunicamos y nos comunican la navegación nocturna nos plantea la necesidad no solamente de luces sino de tres elementos básicos que son Seguridad (sobre nuestra posición y lo que nos rodea) Atención (sobre lo que a nuestro alrededor ocurre y las señales que recibimos) y Habitualidad (cuanto más lo hagamos más fácil es la actividad y practicidad que tendremos en ella)
Más allá de la práctica siempre serán las cartas las que nos indicarán que es lo que debemos buscar y ver. El tipo de luz y si fuera de destellos cuantos y sus intervalos.
Cuando buscamos una entrada de puerto o sus balizas y este puerto esta cerca de una ciudad o pueblo pueden confundirse las luces.  Debemos recordar que el puerto esta alejado de la ciudad por lo que al navegar paralelamente a costa las luces del puerto pasan mucho mas rápidamente frente a nosotros.
Para tener visión de las señales lumínicas mas acertadamente puede ser valido cerrar los ojos por tres o cuatro minutos. Así se desarrolla la sensibilidad.
Para una mejor visión al tiempo de reconocer señales de luces en navegación es conveniente: apagar el instrumental, barrer la zona adonde estimamos la señal en pequeños segmentos sin dejar resquicio y  tener paciencia en cada segmento pues las olas pueden ocultar la comunicación de la luz (caso muy común en las boyas).

Mas allá de la formalidad:  más allá de la formalidad que nos plantean las normativas, disposiciones y reglamentos marítimos. Las luces nos sirven para reconocernos cuando nos deseamos encontrar con otra embarcación y combinamos los comunicados VHF/Teléfono con el encendido o apagado de ciertas luces para permitir que aquel que va a nuestro encuentro nos vea o aquel a quien tenemos que localizar nos emita una señal que nos permita encontrarlo en la noche..  Pues la navegación mas allá de sus avatares y las delicias del navegar tiene la satisfacción de llegar.... adonde están nuestros amigos.

Hasta la próxima !!