Poemas y Poesías

ImageEncuentra poemas y poesía clásica, seria y divertida referida al agua. Disfruta y aprovecha este momento. En soledad o con tu ser querido.... Neruda, García Lorca, Espronceda, Rubén Dario.... y muchos otros para tus sentidos....

Disfruta!!!

El placer de leer no tiene precio. El de compartir tampoco.

Sinfonía en gris mayor


  Rubén Darío, 1891

El mar como un vasto cristal azogado
refleja la lámina de un cielo de zinc;
lejanas bandadas de pájaros manchan
el fondo bruñido de pálido gris.

El sol como un vidrio redondo y opaco
con paso de enfermo camina al cenit;
el viento marino descansa en la sombra
teniendo de almohada su negro clarín.

Las ondas que mueven su vientre de plomo
debajo del muelle parecen gemir.
Sentado en un cable, fumando su pipa,
está un marinero pensando en las playas
de un vago, lejano, brumoso país.

Es viejo ese lobo. Tostaron su cara
los rayos de fuego del sol del Brasil;
los recios tifones del mar de la China
le han visto bebiendo su frasco de gin.

La espuma impregnada de yodo y salitre
ha tiempo conoce su roja nariz,
sus crespos cabellos, sus bíceps de atleta,
su gorra de lona, su blusa de dril.

En medio del humo que forma el tabaco
ve el viejo el lejano, brumoso país,
adonde una tarde caliente y dorada
tendidas las velas partió el bergantín...

La siesta del trópico. El lobo se aduerme.
Ya todo lo envuelve la gama del gris.
Parece que un suave y enorme esfumino
del curvo horizonte borrara el confín.

La siesta del trópico. La vieja cigarra
ensaya su ronca guitarra senil,
y el grillo preludia un solo monótono
en la única cuerda que está en su violín.

CANCIÓN DEL PIRATA

José de Espronceda, 1840


Con diez cañones por banda,
viento en popa a toda vela,
no corta el mar, sino vuela,
un velero bergantín:
bajel pirata que llaman,
por su bravura el Temido,
en todo mar conocido
del uno al otro confín.
La luna en el mar riela,
en la lona gime el viento,
y alza en blando movimiento
olas de plata y azul;
y ve el capitán pirata,
cantando alegre en la popa,
Asia a un lado; al otro, Europa;
y allá a su frente, Estambul.
«Navega, velero mío,
sin temor;
que ni enemigo navío,
ni tormenta, ni bonanza,
tu rumbo a torcer alcanza,
ni a sujetar tu valor.
Veinte presas
hemos hecho
a despecho
del inglés,
y han rendido
cien naciones
sus pendones
a mis pies.»
Que es mi barco mi tesoro,
que es mi Dios la libertad,
mi ley la fuerza y el viento,
mi única patria la mar.
«Allá muevan feroz guerra
ciegos reyes
por un palmo más de tierra;
que yo tengo aquí por mío
cuanto abarca el mar bravío,
a quien nadie impuso leyes.
Y no hay playa
sea cualquiera,
ni bandera
de esplendor
que no sienta
mi derecho
y dé pecho
a mi valor.»
Que es mi barco mi tesoro...
«A la voz de ¡Barco viene!
es de ver
cómo vira y se previene
a todo trapo escapar;
que yo soy el rey del mar,
y mi furia es de temer.
En las presas
yo divido
lo cogido
por igual;
sólo quiero
por riqueza
la belleza
sin rival.»
Que es mi barco mi tesoro...
«¡Sentenciado estoy a muerte!
Yo me río;
no me abandone la suerte
y al mismo que me condena
colgaré de alguna entena,
quizá en su propio navío.
Y si caigo,
¿qué es la vida?
Por perdida
ya la di,
cuando el yugo
del esclavo
como un bravo
sacudí.»
Que es mi barco mi tesoro...
«Son mi música mejor
aquilones;
el estrépito y temblor
de los cables sacudidos,
del negro mar los bramidos
y el rugir de mis cañones.
Y del trueno
al son violento
y del viento
al rebramar
yo me duermo
sosegado,
arrullado
por la mar.»
Que es mi barco mi tesoro,
que es mi Dios la libertad,
mi ley la fuerza y el viento,
mi única patria la mar.


LA MAR
 Fragmento de FAUSTO de Estanislao del Campo, 1868

-¿Sabe Que es linda la mar?
-¡La viera de mañanita,
cuando a gatas la puntita
Del sol comienza a asomar!

Usté ve venir esa hora
Roncando la marejada,
Y ve en la espuma encrespada
Los colores de la aurora.

A veces, con viento en la anca
Y con la vela al solsito,
Se ve cruzar un barquito
Como una paloma blanca.

Otras, usté ve patente
Venir boyando un islote,
Y es que trai un camalote
Cabestriando la corriente.

Y con un campo quebrao
Bien se puede comparar,
Cuando el lomo empieza a hinchar
El río medio alterao.

Las olas chicas, cansadas
A la playa a gatas vienen,
Y allí en lamber se entretienen
Las arenitas labradas.

Es lindo ver en los ratos
En que la mar ha bajao
Cair volando al desplayao
Gaviotas, garzas y patos.

Y en las toscas es divino
Mirar las olas quebrarse,
Como al fin viene a estrellarse
Embravecida la mar.

Parece que el Dios del cielo
Se amostrase retobao
Al mirar tanto pecao
Como se ve en este suelo.

Y es cosa de bendecir
Cuando el Señor la serena,
Sobre ancha cama de arena
Obligándola a dormir.

Y es muy lindo ver nadando
A flor de agua algún pescao:
Van, como palta, cuñao,
Las escamas relumbrando.

 


EL FORZADO


Amarrado al duro banco
de una galera turquesa,
ambas manos en el remo
y ambos ojos en la tierra,
un forzado de Dragut
en la playa de Marbella
se quejaba al ronco son
del remo y de la cadena:
<<¡Oh, sagrado mar de España;
famosa playa serena,
teatro donde se han hecho
cien mil navales tragedias!
Pues eres tú el mismo mar
que con sus crecientes besas
las murallas de mi patria,
coronadas y soberbias,
tráeme nuevas de mi esposa,
y dime si han sido ciertas
las lágrimas y suspiros
que me dice por sus letras,
porque si es verdad que llora
mi cautiverio en su arena,
bien puedes al mar del Sur
vencer en lucientes perlas.
Dame ya, sagrado mar,
a mis demandas respuesta,
que bien puedes, si es verdad,
que las aguas tienen lenguas,
pero, pues no me respondes,
sin duda alguna que es muerta,
aunque no lo debe ser,
pues que yo vivo en su ausencia;
pues he vivido diez años
sin libertad y sin ella,
siempre al remo condenado,
a nadie matarán penas.>>
En esto se descubrieron
de la religión seis velas
y el cómitre mandó usar
al forzado de su fuerza.

                                             Luis de Góngora

 

 

 

Desde la poesía gauchesca del campo argentino tenemos algunos gauchos que dan consejos en verso.

.

 

El Mareo

 

Versos del gaucho Murmullo


Su pedido, ha sido hecho,
como lo pide una dama,
y que sin ser dama juana,
ha sido correspondida.


Ha habido una corrida,
de atentos caballeros,
que le han dao la receta,
pa derrotar al mareo.


Nada que agradecer,
meta foque y mayoree.
caze la escota y pelee,
con el indómito viento,
y no afloje el aliento,
si viene la artera arcada:
ella ha sido derrotada,
por gente con sentimiento.


Que tenga usted buenos puertos,
buena carta interpretada.
Que no se le escape nada
al preparar singladura.


Y ponga la cara dura
si cabeceo y rolido
se rejuntan derepente.
Apriete fuerte los dientes,
junte todo su coraje,
libere tuitas las pasiones
tire todo pal oleaje.

.

 

                           ISLA

.

                           Jose María Casabella

.

El  día amanece torpe y aniñado

bostezando luces y sombras sobre el río.

Todo es frutal, mis fosas dilatadas lo ventean .

Madera, resina, caña y barro,

la humedad  demoniza los sentidos

iniciando la ceremonia del graznido .

Todo es frutal ,

el obeso lanchón desmayado entre los juncos,

el bigote del bagre,

el crujido sospechoso que se oculta en la retama,

las moras y las siestas.

Todo es frutal,

el arroyo, chaperón de las hortensias,

el  remo  y las avispas.

Isla madre,

isla marrón,  isla sin playas.

Cuando el sol se suicide sobre un sauce

el agua convocará al silencio,

el muelle opacará sus muslos graves

y un mosquito copulará frenético en el monte,

luego, como si el día no hubiese sucedido

la noche promoverá el olvido.

.

.


                      LANCHON

.

                                       Jose Maria Casabella

.
Con un nombre de patrón

 pintado en la proa ancha y redonda

te deslizas manso por la mestiza piel del río ,

jadeando cadencioso tu pulmón cansado,

expirando un humo gris que el viento acalla.

Eterno costillar de cedro alquitranado

que en el vientre estibas

la líbido frutal del monte,

el tronco joven aún henchido de resina 

y algún que otro secreto que la cabina ignora .

Abuelo de las islas,

siempre con el agua al cuello,

vas dejando detrás de la caña del timón

una estela suave de manzanas verdes,

de ciruelas y de nueces .


                                                                                
Rio Manso  
 
                                      María Moscato

                                                                                
Rio Manso
 
Rio Tranquilo
 
Sobre tus aguas camino.
 
Hoy,
 
con más emoción te he recorrido,
 
viendo bajar tu aguas Miní querido.
 
En compañia de gente muy linda,
 
que viene a donar sus cosas

a quien más necesita.
 
 
 
A gente que vive a diario,
 
y que más te transita.
 
Ellos, saben de tus bajadas y crecidas.
 
De perder todo el trabajo de sus vidas,
 
en un arrebato loco de tus aguas embravecidas.
 
 
 
Pero quien les quita la felicidad
 
de sacar de tus agua la comida.
 
Esta gente que conoce tu recorrido,
 
apesar de sus necesidades,
 
crece y vive feliz,
 
junto a ti Miní querido.
 
 
 
Poema escrito por Maria Moscato en la caravana de Acción Solidaria Delta
 
Al Paraná Miní en Junio 2007

CANCION MARINERA.

Todos somos marineros,
marineros que saben bien navegar.
Todos somos capitanes,
capitanes de la mar.

Todos somos capitanes
y la diferencia está
sólo en el barco en que vamos
sobre las aguas del mar.

Marinero, marinero;
marinero... capitán
que llevas un barco humilde
sobre las aguas del mar...
marinero...
capitán...
no te asuste
naufragar
que el tesoro que buscamos,
capitán,
no está en el seno del puerto
sino en el fondo del mar

Leon Felipe

Mi niña se fue a la mar

Mi niña se fue a la mar,
a contar olas y chinas,
pero se encontró, de pronto,
con el río de Sevilla.

Entre adelfas y campanas
cinco barcos se mecían,
con los remos en el agua
y las velas en la brisa.

¿Quién mira dentro la torre
enjaezada, de Sevilla?
Cinco voces contestaban
redondas como sortijas.

El cielo monta gallardo
al río, de orilla a orilla.
En el aire sonrosado,
cinco anillos se mecían.

Federico García Lorca

Baladilla de los tres ríos

El río Guadalquivir
va entre naranjos y olivos.
Los dos ríos de Granada
bajan de la nieve al trigo.

¡Ay, amor
que se fue y no vino!

El río Guadalquivir
tiene las barbas granates.
Los dos ríos de Granada,
uno llanto y otro sangre.

¡Ay, amor
que se fue por el aire!

Para los barcos de vela
Sevilla tiene un camino;
por el agua de Granada
sólo reman los suspiros.

¡Ay, amor
que se fue y no vino!

Guadalquivir, alta torre
y viento en los naranjales.
Dauro y Genil, torrecillas
muertas sobre los estanques.

¡Ay, amor
que se fue por el aire!

¡Quién dirá que el agua lleva
un fuego fatuo de gritos!

¡Ay, amor
que se fue y no vino!

Lleva azahar, lleva olivas,
Andalucía. a tus mares.

¡Ay, amor
que se fue por el aire !

                    Federico García Lorca


Amo el amor de los marineros

Para que nada nos amarre
que no nos una nada.

Ni la palabra que aromó tu boca,
ni lo que no dijeron las palabras.

Ni la fiesta de amor que no tuvimos,
ni tus sollozos junto a la ventana.

(Amo el amor de los marineros
que besan y se van.

Dejan una promesa.
No vuelven nunca más.

En cada puerto una mujer espera:
los marineros besan y se van.

Una noche se acuestan con la muerte
en el lecho del mar.)

Desde el fondo de ti, y arrodillado
un niño triste, como yo, nos mira.

Por esa vida que arderá en sus venas
tedrían que amarrarse nuestras vidas.

Por esas manos, hijas de tus manos,
tendrían que matar las manos mías.

Por sus ojos abiertos en la tierra
veré en los tuyos lágrimas un día.

(Amo el amor de los marineros
que besan y se van.

Amor que puede ser eterno,
y puede ser fugaz.

En cada puerto una mujer espera:
los marineros besan y se van.

Una noche se acuestan con la muerte
en el lecho del mar.)


                    Pablo Neruda